Dolor e inflamación
La inflamación bloquea el flujo sanguíneo a los tejidos del cuerpo, causando dolor e incapacidad para curarse. Este oxígeno puro a presión se une al plasma sanguíneo y transporta el oxígeno a esas zonas inaccesibles, favoreciendo el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos y eliminando el dolor y la inflamación.